viernes, 17 de enero de 2014

La situación de la Península antes de Bayona, desde el punto de vista de Napoleón



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Va a ser precisamente en la retaguardia donde comenzarán los más graves problemas para el emperador de Occidente.

- España, un problema para Napoleón Bonaparte


Con el pretexto de ayudar a Junot, Napoleón Bonaparte ha enviado a Murat con un gran ejército a la península. Pero, la situación dinástica en España es terrible y caótica. La dinastía de los Borbones en España ha llegado a un estado de degeneración lamentable, donde un hijo se atreve a desafiar a un padre y a conspirar contra él para ocupar el trono. Napoleón piensa, mal informado por Murat que tiene ambiciones de ser nombrado rey de España, que los españoles estarían sumamente contentos de tener un rey ajeno a la nefasta dinastía y tras muchos ruegos logra convencer a su hermano José, que estaba cómodamente instalado como rey de Nápoles, para que acepte ser rey de España. A Murat le compensa mandándole como rey a Nápoles.

Napoleon España

- Napoleón constata en Bayona la degeneración de una dinastía


Para conseguirlo ha atraído a Carlos IV y a Fernando VII, pues así se hace llamar el hijo del usurpador, a Bayona, donde mantiene algunas entrevistas con ellos. La sensación que estos reyes han causado en Napoleón es lamentable. Cuando les invita a comer en su residencia de Marracq, puede observar de cerca hasta dónde puede llegar la degeneración de una dinastía. Carlos IV tiene los ojos legañosos y caídos y una prominente nariz hinchada de venillas propias de un buen bebedor y comedor, pues tiene un apetito más propio de Gargantúa que de cualquier otro rey. Napoleón ha pedido a sus cocineros que se esmeren, pero Carlos IV rechaza las legumbres con una frase producto de su más fino ingenio: "La hierba no es buena más que para las bestias". Y a cada nuevo plato que prueba indica a la reina con la boca llena: "Luisa, come de esto, que está rico". Napoleón está decidido a mantener a estos reyes prisioneros en un dorado exilio en Bayona, mientras él se hace cargo de los destinos de España y, de lo más importante, las ricas colonias en América.