miércoles, 22 de enero de 2014

La charla entre Napoleón y el poeta alemán Goethe



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Durante estos días en Erfurt Napoleón Bonaparte se ha dado el placer de conversar durante una hora con el poeta alemán Goethe. Ambos se profesaban mutua admiración, pero la del poeta era más reservada ya que se había cuidado muy bien de manifestarse públicamente sobre el emperador. Sin embargo, una sola mirada bastó para que ambos hombres se comprendieran al instante.

Goethe fue, después de estudiar Derecho, entre otras profesiones, poeta.

Napoleón almorzaba con Talleyrand y Daru en una gran mesa circular cuando vio al poeta entrar en la estancia. Rápidamente le hizo una seña para que se acercara. Mientras se aproximaba a la mesa aquel hombre de más de sesenta años de porte tan noble, Napoleón comentó: "¡He aquí a un hombre!" Y acto seguido comenzó a elogiarle el Werther, pero "no me gusta el final de su novela". Goethe no se inmutó y su respuesta fue como un epigrama: "Lo creo, sire. Vuestra Majestad sin duda preferiría que una novela no tuviese fin alguno". Tras conversar largo tiempo sobre la tragedia y pasar repentinamente a cuestiones personales, el emperador insistió por tres veces al poeta para que se trasladara a París y escribiera allí una gran tragedia sobre César.

La negativa del poeta acabó por irritar a Napoleón que le observó: "Los grandes escritores de Luis XIV no pensaban así.", "Cierto, sire, contestó Goethe, pero ¿puede asegurarme Vuestra Majestad que no se arrepintieron?" El emperador pretendía servirse del escritor, pero éste no necesitaban al soberano pues el conocimiento de la vida le bastaba para sus reflexiones sobre el genio y la ambición.