lunes, 25 de noviembre de 2013

Un hombre vulgar



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

El nombre de Napoleón Bonaparte había sido celebrado hasta la fecha por toda la intelectualidad europea como el símbolo máximo de la lucha contra la corrupción y degradación de las monarquías. Era el campeón de la libertad y el elegido para asegurar las conquistas de la Revolución burguesa frente al conservadurismo e inmovilismo de las dinastías. Un hombre salido prácticamente de la nada que, a fuerza de tesón y voluntad, había sido capaz de alcanzar los más altos honores.

Napoleon

- Lord Byron y Beethoven reniegan de Napoleón


Pero, cuando éste se corona a sí mismo Emperador, la decepción entre sus numerosos partidarios es inmensa. Lord Byron, que le había rendido numerosos homenajes, reniega de él. Y Beethoven, el genial sordo que escribía su Tercera Sinfonía con el pensamiento puesto en el ambicioso y brillante corso, tacha de un plumazo su nombre de la dedicatoria prevista. Sus palabras son justas y agresivas y contienen un lúcido pensamiento acerca de la debilidad de la ambición humana:

"¡Entonces es un hombre como todos los demás, un hombre vulgar! ¡No piensa más que en su propia ambición; se alzará sobre los demás y se convertirá en un tirano!".