jueves, 28 de noviembre de 2013

La cólera de un rey



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En ocasiones, Napoleón simula un arrebato de cólera para hacerse temer y obedecer. Pero, las más veces se tratan de enfurecimientos reales, brutales y seguidos de desvanecimientos que sus enemigos achacan a la epilepsia en un intento de desprestigiarle.

- Napoleón Bonaparte y sus terribles escenas


La crispación de su rostro, sus gestos bruscos y extraviados infunden temor a sus receptores. En estos impulsos, Berthier, su fiel colaborador militar, es cruelmente despreciado, y monta terribles escenas a Fouché o a Decrès. En otras ocasiones ha destrozado vestidos de Josefina y de Hortensia porque son de muselina inglesa, y es muy frecuente tener que reponer jarrones y porcelanas que este hombre colérico destroza a cada nueva rabieta, que desvelan a un hombre agobiado por preocupaciones y responsabilidades que pierde a menudo el equilibrio. Sin embargo, pronto estas furias incontroladas se calman y Napoleón es capaz de disculparse y reconocer sus errores con una palabra delicada o una nueva prebenda.

Napoleon Bonaparte

- Bonaparte: cabeza y corazón


A Roederer le confiesa:

"Hay en mí dos hombres distintos: el hombre de la cabeza y el hombre del corazón. No creáis que mi corazón no sea sensible como el de otros hombres. Hasta soy bastante buen hombre. Pero desde mi juventud me he dedicado a enmudecer esta cuerda que a mí no me produce ningún sonido".

Y a años más tarde dijo a Caulaincourt:

"Me hago más malo de lo que soy, porque me he fijado que los franceses están siempre dispuestos a venir a comer en vuestra mano. Les falta seriedad y, por consecuencia, es lo que más les impone. Me creen severo y hasta duro. Tanto mejor; esto me dispensa de serlo. [...] Tengo también, digan lo que digan ciertas personas, entrañas y corazón; pero es el corazón de un soberano. No me apiadan las lágrimas de una duquesa, pero me conmueven los males de los pueblos. Quiero que sean felices y los franceses lo serán. Habrá bienestar en todas partes, si vivo diez años. ¿Creéis que no me gusta hacer la felicidad de otros?".