martes, 4 de diciembre de 2012

Su herida de guerra



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Los planes de Napoleón dan resultado. Había que reducir el frente de la punta de l'Eiguillette que domina la bahía para cortar la salida al mar de la flota británica y bombardearla. El veterano general inglés O'Hara es hecho prisionero y el fuerte Mulgrave sucumbe al asedio. La victoria es total y Napoleón demuestra en el transcurso de la batalla un valor que le gana el respeto de muchos soldados. Le hieren de un bayotenazo en el muslo, la única herida de guerra que sufrió en su vida, y al arrancar el escobillón de las manos de un moribundo para disparar él mismo el arma, contrae la sarna que no le abandonará durante muchos años. El dieciocho de diciembre los ingleses abandonan Tolón y la Asamblea consigue el dominio de esta posición tan anhelada.

Han sido sólo veinticuatro horas de lucha y todo se ha desarrollado como había calculado el joven Bonaparte. Aunque él no ha sido el jefe de la victoria, se lleva buena parte de sus mieles, merecidamente, y su nombre comienza a circular por París donde la toma de Tolón se considera como una gran y decisiva victoria.

Fuente:
Napoleón Bonaparte, Grandes biografías (Juan Van den Eynde)